Sado: ¿afición o enfermedad?

Conoce todo acerca del sadomasoquismo en nuestro artículo de hoy y comienza a disfrutar de tu vida plenamente. El sadomasoquismo se considera una práctica sexual extremista, que ha sido clasificada una perversión vinculada con los deseos de dominación de las personas y con de ser humilladas, como se aprecia en los vídeos y relatos sado.

No obstante a ello, los resultados de estudios realizados recientemente por especialistas de la Idaho State University, afirman que esta es una forma de ocio psicológicamente muy saludable, siempre y cuando sea voluntaria. Los especialistas a tenor de los resultados obtenidos, han manifestado que el sadomasoquismo debe de dejar de ser una práctica estigmatizada socialmente, pues son muchas las personas que lo practican y lo consideran como una afición que les brinda muchos beneficios a nivel psicológico y emocional, muy parecidos a los obtenidos cuando practican un deporte.

Ni bueno ni malo, diferente

De igual forma, manifiestan que esto no quiere decir que el sado sea bueno para todo el mundo, aun cuando es casi como cualquier otra afición que se pueda tener en la vida. Es así como con esta práctica sexual se puede disfrutar al igual que cuando se sale a correr por unas horas.

Los investigadores no buscan que todos nos pongamos a practicar el sadomasoquismo, sino que se deje de mirar a quienes lo practican como si fueran unos enfermos.

Es cierto que cuando se hace referencia al “sadomasoquismo”, es con la idea de indicar que la persona sufre de un problema patológico ya que necesitan tener el control y ser violentos para sentir excitación y llegar al orgasmo, o al contrario; pero para los especialistas no lo son, pues esta es solamente una gratificante conducta sexual.

Una práctica placentera para muchos

Son muchas las personas y parejas que han logrado incluir estas prácticas en su vida íntima, pero no solamente por eso tienen un problema pues es solamente un gozo; ya que este juego les sirve para romper la monotonía sexual.

Ahora bien, el juego puede llegar a convertirse en un problema cuando el mismo se vuelve una imposición de parte de uno de los miembros de la pareja y no pueden tener relaciones sexuales sin llegar a realizar la dominación y la sumisión.

Según algunos especialistas cualquier persona puede ser sadomasoquista en algún momento de su vida, ya que la dominación y la sumisión pueden estar presentes sin que necesariamente sea un trastorno. Por lo general, estas personas son tranquilas en sus puestos de trabajo y sumisas, pero en el área sexual pueden convertirse en personas malvadas, a las cuales les gusta ser vistas como los amos.

Aun cuando no se puede dar a conocer un perfil exacto de cómo es una persona sadomasoquista, si es posible indicar que en este tipo de conductas la sexualidad tiene la función primordial de compensar algo, sin temer a ser juzgados y dejándose llevar. Es así que lo que para unos es un problema patológico, para otros es solamente una preferencia sexual.