
La Presidencia de la Delegación de Paraguay en el Parlamento del Mercosur emitió un pronunciamiento por el cual solicita a los Ejecutivos nacionales de los cuatro países partes, la flexibilización de la norma Mercosur que impide a los socios firmar acuerdos comerciales bilaterales, (Decisión 32/2000), fuera del bloque comercial. Según explican, es a los efectos de sortear las múltiples asimetrías que afectan al Paraguay en el seno del Mercosur como consecuencia, principalmente, de la carencia de costas marítimas que agilice y fortalezca su comercio internacional.
El titular del bloque paraguayo, Alfonzo González Núñez, señala en su manifiesto que la medida proporcionará a nuestro país condiciones más transigentes para el desarrollo de su comercio de importación y exportación.
“Fundamentalmente solicitamos la flexibilización de la Decisión Nº 32/2000 del Consejo Mercado Común, que Reafirma el compromiso de los Estados Partes del Mercosur de negociar en forma conjunta acuerdos de naturaleza comercial con terceros países o agrupaciones de países de extrazona en los que se otorguen preferencias arancelarias”, dice parte de su escrito.
Agrega que la mencionada “Disposición del Consejo”, vigente a partir del 30 de junio de 2001, establece que los Estados miembros no podrán celebrar nuevos acuerdos preferenciales o acordar nuevas preferencias comerciales que no hayan sido negociados por el Mercosur.
González Núñez, sostiene que Paraguay, por su menor desarrollo relativo, y la serie de inconvenientes que acarrea a su economía la dependencia geográfica de las naciones vecinas para el intercambio comercial a escala regional, continental y global, debe perentoriamente acogerse a un sistema diferenciado que le permita tramitar acuerdos comerciales por separado del bloque.
Añade además que el Art. 6 del Tratado de Asunción establece que los Estados Partes reconocen diferencias puntuales de ritmo para la República del Paraguay y para la República Oriental del Uruguay, numeral directa y estrechamente ligado a la coordinación de políticas macroeconómicas y sectoriales; el régimen de competencia libre y justa, y la armonización de las legislaciones en las áreas pertinentes.
“En virtud a lo antedicho, es completamente lícita y fundada la enmienda de la Decisión 32, de forma a que en el marco de la amistosa solidaridad e intercooperación entre consocios se contribuya a rever la circunstancia desventajosa que aflige al Paraguay a causa de las rémoras mencionadas, autorizándolo a concertar negocios por cuenta propia en determinados rubros definidos como puntales de su economía de exportación”.
Manifiesta que el petitorio, “de manera alguna obedece a simples afanes de lucro distante de los intereses y expectativas de los demás componentes del bloque; eso deben comprenderlo los asociados argentinos, brasileños y uruguayos. Es un empeño ciertamente unilateral pero que a todas luces aporta sustantivamente a la consolidación definitiva del proceso de integración, al presente paralizado por las abismales desigualdades y obstrucciones aduaneras que entorpecen la voluntad general de evolucionar colectivamente”.
Aguarda, a que pese a las enormes y recurrentes dificultades con que tropieza a diario el Mercosur, “la amistosa reciprocidad proclamada en los discursos y documentos se estampe en hechos palpables exonerando al más sensible integrante de los alcances taxativos de la referida Decisión, con lo cual se empezarán a nivelar, tras 21 años de moratoria, los formidables desajustes que sumergen al país en una posición de permanente rezago respecto a sus homólogos”.
Pide igualmente que el gobierno de Fernando Lugo, “sin estériles dilaciones”, asuma en la práctica la responsabilidad de convencer a sus pares, “particularmente a las señoras Cristina de Kirchner y Dilma Rousseff”, de la necesidad de analizar a conciencia y en la brevedad la justificada y argumentada aspiración paraguaya de entablar negocios fuera del Mercosur, modalidad que de ser aprobada no solo enaltecerá la imagen de la institución de la alianza entre propios y extraños sino que supondrá la recuperación del crédito internacional golpeado hoy a raíz del obstinado proteccionismo.






























