2010-07-10 | Sospechas de protección entre políticos y jueces le hace mal al país
Por Rodrigo Duré.
Siempre hubo sospechas de los contubernios y acuerdos entre los políticos y los jueces del Poder Judicial para darse protección mutua ante las denuncias en su contra, y eso le hace mucho daño a la institucionalidad de la república. Lo que ha ocurrido en los últimos días no hace más que abonar esta teoría, ya que lo primero que hizo el polémico ministro de la máxima instancia judicial Miguel Oscar Bajac cuando se lo denunció por tráfico de influencias y supuesto mal desempeño de funciones, fue ir a la sede del Congreso para hacer lobby con los politicos, ante la posibilidad de un juicio político. Luego, apareció el presidente de la Cámara de Diputados, el nicanorista Víctor Bogado, quien como por arte de magia, pidió su desafuero, para que se lo investigue en la causa abierta por el desvió de cerca de 3 millones de dólares perpetrado cuando se desempeñaba como titular de Conatel.
Los indicios que encontramos no hacen más que confirmar las teorías de que los políticos colocan a sus socios en la magistratura para protegerse ante eventuales investigaciones.
Los que denunciaron a Bajac son el fiscal anticorrupción Arnaldo Giuzzio y el titular de Aduanas, Javier Contreras, dos funcionarios que merecen confianza.
Por otro lado, no es la primera vez que Bajac está en el ojo de la tormenta, por la perpetración de supuestos hechos de corrupción.
Lo preocupante es que no hay indicios de que este problema se solucione dado que la mayor pate de los políticos están ligados al sistema de corrupción y van a estar todavía por varios años en el poder.
La única solución que vemos, a priori, es lograr una mayor conciencia de la ciudadanía, para elegir mejor a sus representantes, pero eso aún es una quimera, un sueño halagueño, pero irrealizable.
Pero alguna vez tenemos que empezar y ojalá que sea ahora mismo de forma de que la gente entienda que no merorará el nivel de vida en el país, con más seguridad, educación, vivienda, mientras que la clase dirigentes siga siendo ladrona, inepta y vendida.