2009-10-09 | Plantación de maíz transgénico puede contaminar cultivos no transgénicos
Adital - En Uruguay, plantaciones de maíz transgénico están contaminando plantaciones no genéticamente modificadas (GM). Fue lo que constató el estudio "Interpolinización entre cultivos de maíz transgénico y no transgénico comerciales en Uruguay", realizado por investigadores de las Facultades de Agronomia, Química y Ciencias de la Universidad de la República.
La investigación presenta el primer grupo de datos científicos obtenidos en el país en condiciones de cultivos reales, que contribuye para evaluar la eficacia de la reglamentación y de los controles aplicados en la contención de la contaminación transgénica en el maíz. Su objetivo de investigación científica fue suministrar elementos concretos que alimenten el debate urgente sobre la viabilidad o no de la política de "coexistencia regulada" entre vegetales genéticamente modificados y no modificados. El estudio científico comprobó que tres de cinco casos con potencial riesgo de interpolinización dieron como resultado la presencia de transgénicos en el cultivo no genéticamente modificado. Esto significa que ese tipo de contaminación no es casual, mas sí bastante común cuándo las fechas de floración coinciden y hay vecindad de cultivos de maíz GM y no-GM. Con relación a la distancia que debe haber entre las plantaciones, el estudio concluyó aunque el establecimiento de una distancia mayor a la reglamentaria de 250 metros, en uno de los casos analizados, no evitó que existiera interpolinização. "En cuatro de los cinco casos con potencial riesgo de contaminación, la distancia entre los cultivos de maíz no-GM y GM fue más pequeño a la reglamentaria", revela el informe. La investigación reunió estudiosos de varias facultades públicas y fue financiado por la REDES - Amigos de la Tierra Uruguay, por medio del Programa Uruguay Sustentable. En marzo, durante un simposio en la Facultad de Ciencias, los avances de la investigación fueron divulgados. El último día 28, los ambientalistas enviaron el estudio y una carta a todos los ministros que forman parte del Gabinete Nacional de Bioseguridad y al presidente de la Comisión para la Gestión del Riesgo, a fin de pedir la revisión de las normas actuales. La carta defiende que la sociedad uruguaya necesita participar de un amplio debate sobre el tema, ya que la moratoria estipulada contra la liberación de nuevos eventos transgénicos de enero de 2007 a julio de 2008 no dio espacio a ese debate, eso porque las organizaciones de la sociedad civil sólo fueron invitadas a presentar informaciones por escrito.